viernes, 16 de noviembre de 2012

SEGUNDA VISITA A LONDRES



1.- Covent Garden y West End.
Covent Garden: No dejar de ver su bonito mercado cubierto y disfrutar de los artistas callejeros, además de mirar, rebuscar y ¿comprar? en las tiendas que hay alrededor.
     
West End: Mientras todo el mundo se agolpa en las concurridas Oxford Street y Regent Street, se hace imprescindible un paseo por Bond Street. Tiendas más exclusivas.
  
Todo el mundo conoce los grandes  almacenes Selfridges
  
(especialmente las secciones más conocidas, la de cosmética y la que dicen es la zapatería más grande del mundo. También es imponente la de Delicatessen), pero los más auténticamente ingleses son los grandes almacenes Liberty (en la confluencia de Regent Street y Great Marlbourgh Street). Parecen del siglo XIX, con sus paneles de madera, pero tienen stand de Stella McCartney, Vivienne Westwood, etc.
 
Uno de esos caprichos accesibles al bolsillo e inolvidable toda la vida es tomar a cualquier hora un café o un cóctel sin salirse del presupuesto en el piso 28 del Hilton On Park Lane. Vidrieras de 360º con todo Londres alrededor www.galvinatwindows.com
El sitio: Wolf & Badger. En el número 32 de Dover Street. El templo del diseño independiente británico. Prendas exclusivas… de buen gusto.
 
Imprescindible: Para cualquiera que quiera conocer el autentico sabor british, su lugar es Seven Dials. Un lugar especial para las compras. Las siete calles que convergen en una coqueta plaza y se cruzan alrededor de un reloj de sol, ofrecen una gran variedad de moda, joyería, accesorios y estilo de vida. Su oferta se basa en firmas pequeñas que no son grandes cadenas, sino encantadoras boutiques asequibles para todos los bolsillos. Es por ello que este barrio que parece sacado de una novela de Dickens se ha convertido en el lugar donde las celebrities acuden a menudo de incógnito para comprar ropa y complementos. Entre las tiendas está la de Orla Kiely y su suntuosa gama de bolsos y accesorios; Neal's Yard Dairy con su amplia selección de quesos británicos; Miss Lala's Boudoir para llenar el calcetín de Navidad con regalos especiales; Fifi Wilson con sus colecciones de diseñadores de todo el mundo y de todos los estilos o Gary Holder, que acaba de lanzar una nueva línea de boda y esponsales en oro blanco y amarillo.
 


2.- La City.
Nadie puede volver de Londres sin visitar el interior de la catedral de St. Paul. Por las tardes hay una misa cantada que es todo un espectáculo, aunque es imprescindible mirar primero en internet los horarios, que siempre suelen ser después de las cinco de la tarde.
 
Todo amante de la arquitectura contemporánea debe visitar justo enfrente de la catedral de St. Paul el One New Change, el único edificio en Londres de Jean Nouvel (el arquitecto de la ampliación del Reina Sofía de Madrid). Es un centro comercial de lujo, pero lo más impresionante es subir a la azotea de cristal y observar la cúpula de la catedral y las vistas del Skyline de Londres.
 
Otra visita imprescindible para todo aquel que visite Londres por primera vez es la Tate Modern, aunque solo sea el edificio por dentro. Espectacular la reconversión de la sala de turbinas. De los arquitectos suizos Herzog & De Meuron, los mismos que diseñaron El Nido, el estadio olímpico de Pekín.
3.- Westminster y Grenwich.
Una de las atracciones de la capital que crea controversia entre los turistas es la espectacular noria London Eye. Una pérdida de tiempo las largas esperas para unos, las mejores vistas para otros… Otra opción controvertida aquí es la de los barcos que hacen el recorrido entre ambos barrios
Para tomar el té de las 5 no hay sitio mejor que el St. Ermin’s Hotel (el llamado hotel de los espías). Está en Caxton Street. Un sitio “auténtico” que trasportará al turista dentro de una película o serie británica.
 
Los Docklands se pusieron de moda hace unos años (antes era la zona más depauperada de la ciudad), y de camino a Greenwich se puede parar en Canary Wharf, nueva zona financiera con unos grandes almacenes (tres) con estética de lujo y superlujo. Para ponerle los dientes largos a cualquiera.
 
4.- Notting Hill, Chelsea, Mayfair, Knightsbridge… (los barrios del West London)
El sábado por la mañana es el mejor día para el mercadillo de Portobello Road (a los londinenses les atrae más que el de Camden Town, el más turístico de todos los mercadillos).
La visita obligada aquí es a Harrod’s (espectacular su sala egipcia),
 
pero lo mejor es caminar viendo los escaparates (si no alcanza el bolsillo para comprar) de King’s Road y, sobre todo, Sloane Street.
    
Una opción que se antoja imprescindible cuando los pies empiezan a estar cansados es tomar un chocolate caliente y a comprar bombones a L’artisan du chocolat, en el número 81 de Westbourne Grove.
Dos edificios de visita obligada son el Royal Albert Hall y el Victoria & Albert Museum, en el barrio de South Kensington. Entrar dentro ya es cuestión de tiempo y de apetencia, aunque el célebre teatro es realmente impresionante.
 
5.- East End.
Los barrios de moda en la actualidad. Lo que antes era el desagradable Este londinense, ahora son barrios modernos, multiétnicos y cosmopolitas. Entre la infinidad de galerías de arte con fama de rompedoras en todo el mundo, destacan White Cube y Whitechapel. 
 
El domingo por la mañana hay varios mercadillos mucho menos turísticos que los conocidos, especialmente el de Columbia Road (aunque sea más conocido como mercado de flores), con las más originales boutiques, o el de Spitalfields.
  
Otra opción sería caminar por la hipercool barriada de Dalston. El mundo entero en unas calles.

  El concepto de la tienda LN-CC es digno de ver y conocer: de las únicas tiendas que se permiten el lujo de que los clientes tengan que reservar hora para acudir. Interiores absolutamente futuristas, tradición y modernidad a ultranza
Al caer la noche y pensar en ir a cenar, la mejor opción para hacer algo completamente diferente es el ecléctico espacio de Les Trois Garçons, en el barrio de Shoreditch. Animales disecados portadores de joyas, bolsos colgados del techo como parte de una decoración barroca y teatral.
En su página www.lestroisgarcons.com se puede ver su restaurante y su más moderno Loungelover, donde  se puede degustar su extraña combinación de ¡tapas japonesas con cócteles!

Otros lugares:
- Probablemente la única oportunidad para un bolsillo medio de acercarse a la cocina del famoso cocinero Heston Blumenthal, considerado el segundo mejor del mundo, justo por detrás de Ferrán Adriá, sea ir a comer o cenar al Dinner by Heston. No es su restaurante principal, pero es una opción muy asequible y valiosa (sorprendentemente barato para tener una estrella Michelín). Está situado dentro del Mandarin Oriental Hyde Park Hotel.
 
- En Chelsea, el antiguo garaje de Porsche sirve ahora para The Collection, un local para entrar aunque solo sea para ir al baño.
     
- Solo se puede catalogar de espectacular la nueva boutique de Burberry en el número 121 de Regent Street, su boutique más grande en todo el mundo.

- No se puede volver de Londres sin entrar a comprar o a cotillear en una de las innumerables tiendas de segunda mano que hay en todos los barrios. Las opciones más variopintas o las más lujosas de la temporada anterior se mezclan formando un concepto de comercio exportado ya al mundo entero.

- Del 7 al 16 de octubre, la London Cocktail Week se celebra en la plaza de Seven Dials y alrededores. Cócteles por 4 libras y buen ambiente en multitud de bares.
      
- Y si nos queda una noche libre, o nuestros pies nos piden un respiro después de todo un día caminando, solo Broadway compite en número y calidad de espectáculos teatrales y musicales. 

lunes, 12 de noviembre de 2012

BODEGAS PORTIA RESTAURANTE

 Estuve en octubre en esta bodega, cuando volvía de Bilbao, y fue un acierto. Lo recomiendo. No pude visitarla por dentro, por llegar fuera de hora, pero hubiera sido interesante. El edificio, de Norman Foster, espectacular.
Uno de los menús



Nuestro menú

Mi libreta Midori en la Bodega

Sopa castellana

Morcilla de Burgos

Lechazo

CHORIZOS

Bebidas

El menú más caro


miércoles, 31 de octubre de 2012

domingo, 16 de septiembre de 2012

VISITAS EN PEKIN

En esta ciudad fui en metro o caminando casi todo el tiempo porque los taxistas proponían precios desorbitados siempre, eso cuando había suerte y te paraban.

La ciudad prohibida 

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Palacio de verano

El ultimo día lo reserve para ir a la gran muralla China .
Salimos del metro en la estación Dongbau o algo así y con la brújula del iPhone nos situamos en dirección Norte y nos dirigimos a la estación norte para tomar el bus núm. 919 que nos llevaría a Badalín.
Una vez allí, nos intentaron estafar como ya habíamos leído en los foros, y nos propusieron taxis por 400Y. Nuestro billete costó 12 yuanes o RMB.
Tras hora y media de recorrido, afortunadamente sentados, llegamos a la muralla, la recorrimos completa con la lengua fuera y las piernas destrozadas y regresamos a Pekín en el mismo núm. De autobús sin ningún contratiempo.







DONDE DORMIR Y COMER EN PEKIN


Nos alojamos en el hotel cristal Orange:


Crystal Orange Hotel (Beijing Jianguomen)


nuestra habitación
No.25 Yong'anli Middle Street, Jian Guo Men Wai, Chaoyang DistrictPekín (Beijing) 100022China

El hotel se lo recomiendo a todo el que quiera ir a esta ciudad, precio económico para el standard europeo y una calidad y comodidad escandalosa. Sin duda, el mejor hotel de todos los que visitamos en China.


Justo al lado del hotel, descubrimos un interesante restaurante en e que cenamos una noche, gracias a la ayuda de otro comensal que nos hizo de interprete amablemente . La cena fue escandalosamente barata, y la pena es que el sitio no tiene nombre occidentalizado así que el que quiera ir, tendrá que encontrarlo por la foto de la puerta, o sabiendo que esta en la calle paralela al paso subterráneo del mercado de la seda, que estaba a menos de cinco minutos andando del hotel.




Comida cerca del palacio de verano
Después de visitar el palacio de verano, acabamos cenando en un bar muy cutre en la famosa y poco real calle de los insectos, muy conocido entre los turistas. No nos gastamos mas de diez euros entre los dos, pero la experiencia culinaria fue muy muy Sosa. Eso sí, nos reímos un montón.

Lo mejor de dicha calle fue ir vendían cocos frescos a 15 Y y me pude beber uno. Los insectos no los probé, me dio mucha pena que vendieran caballitos de mar y se notaba que todo era una pantomima así que pasé.


Restaurante cutre en la calle de los insectos



Restaurante Dong Bao



















El mejor restaurante de los que conocimos en Pekín fue el Dong Bao, a cuyas puertas llegamos de casualidad y donde nos tomamos un pato a la pekinesa delicioso y a unos precios irrisorios.