En nuestro último día completo en Japón, no paró prácticamente de llover. Menos mal que no teníamos planes y nos limitamos a pasear por la ciudad, mejor dicho, por los rascacielos. Lo primero que hicimos fue salir al exterior de la estación central pues a los japoneses les gusta mucho porque es de estilo occidental, pero, claro, a nosotros no nos entusiasmó y de allí llegamos al rascacielos de la foto siguiente que tenía oficinas, tiendas y también restaurantes que te daban la posibilidad de celebrar tu boda a estilo occidental. Fue muy curioso verla un ratito y como copiaban algunos de nuestros ritos. Y lo más curioso era el marco en el que se celebraba la boda. Boda occidentalizada Boda sintoista No lo he dicho aún, pero este día era festivo en Japón: El día de la primavera, y por eso, dió la casualidad de que vimos las dos únicas bodas de todo el viaje, ésta última se estaba celebrando en el templo del parque Yoyogi con una lluvia bestial pero como siempre, las caras de los novios y...
Tómese un viaje a Japón o, en su defecto, una sopa castellana