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HOSTAL GARTXENIA (Larraintzar)

Bosque de Orgi




Detalle del Bosque de Orgi

En Larraintzar y por casualidad, porque queríamos pasear por el bosque de Orgi, dimos con un bonito hostal-restaurante (Hostal Gartxenia) que recomendamos a cualquiera que quiera pasar un tiempo en un lugar apacible, bello y exquisitamente bien tratado por sus dueños. Su página web es www.gartxenia.com. Nosotros solo pasamos una noche allí pero podríamos habernos quedado una semana, porque estar allí era mil veces mejor que cualquier spa.
El hostal no es muy grande pero está ubicado en la orilla de una carretera por la que apenas hay tráfico, y mires a donde mires, solo ves verde y verde y alguna oveja pastando.


Es para no fumadores, las habitaciones son sencillas pero están cuidadas con el mimo que solo te puede ofrecer un hotel familiar, nuestra cama tenía un "romántico" dosel,

el aseo era muy sencillo, y la carta del restaurante tiene una pinta deliciosa, (si eres un apasionado de las setas, éste es tu sitio, hasta te ofrecen salir de excursión para recogerlas, las hay a cientos) nosotros solo desayunamos y ya nos quedamos encantados.

Además estábamos solos en todo el local, con una iluminación muy cuidada, escuchando una suave ópera y desayunando unos deliciosos cruasanes con mermelada de frutas silvestres deliciosa.
La idea de visitar el bosque de Orgi, si no eres de una zona lluviosa como nosotros, te encantará, parece un bosque encantado, por el que se puede dar un paseo muy tranquilo y bien señalizado admirando su belleza.

Después del paseo por el bosque, paramos en el primer restaurante que encontramos: "El descargue" donde comimos muy bien y también tratados con muchísima amabilidad, (parece que recalco mucho lo de la amabilidad en esta entrada, pero es que últimamente es un placer, ver a gente que disfrutan con su trabajo o al menos intenta que tu trabajo te haga a tí disfrutar y se agradece tanto que no puedo dejar de contarlo). En el resto de la zona, hay pequeños pueblecitos en los que como mucho te podrás encontrar con un pequeño bar si es que lo hay, o una panadería, así que como oscurecía pronto, nos dimos una vuelta a oscuras por los alrededores en coche, paramos en un bar donde nos tomamos un café mientras veíamos a un grupo de amigos viendo pelota vasca en la tele, y acabamos en una panadería a la que llegamos por el olor que desprendía su horno, y donde no pudimos resistirnos a comprar pan y otras viandas que terminaron siendo nuestra cena, porque no hay nada mejor que un buen queso o chorizo con un buen pan...
Es realmente idílico para descansar del ajetreo de las ciudades y además está cerquísima de Pamplona con lo cual siempre puedes ir y venir en media hora si te desesperas, de hecho, nosotros si volvemos por allí, posiblemente nos volvamos a alojar en este hostal antes que en un hotel cualquiera del centro de la ciudad porque regresamos encantados.

Comentarios

Antonio López ha dicho que…
adelopez:
La amabilidad del personal de restauración está ligada, como tantas otras cosas, a la buena educación, tanto personal como profesional. Y esta buena educación escasea cada vez más.

La zona que describes es idílica, como casi el resto del entorno en un radio de acción de cien kilómetros. Probablemente no podria vivir allí, por el clima, pero vengo encantado cada vez que la visito.
Anónimo ha dicho que…
Muchas gracias por la entrada, he pedido habitación para ir unos días con mi pareja. Ya te contaré.

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