Ir al contenido principal

ARGENTINA: DÍA 21/09/09

Palermo Soho:






Un lugar para escribir. Estamos en la esquina de Thomas con Charcas, en la cafetería Torino. Nos hemos sentado para descansar un poco las piernas que se quejan de tanto caminar con lo sedentarias que viven fuera de vacaciones.
Desde este café tomé una de las fotos que más me gusta de la ciudad, en ella, un paseador de perros, de espaldas, trata de pasar al otro lado de la calle. Me gusta porque el cartel de los beatles nos retrotrae a una época que no tiene nada que ver con la indumentaria del chico, ni con los coches. Me gusta por la cara de concentración del hombre de barba blanca que conduce sin percatarse de lo que ocurre a su alrededor. Y me gusta sobre todo, porque refleja un instante, un segundo que habrá pasado desapercibido para todos los que en ese momento circulaban allí.

Hacía sol y la mañana era perfecta para ir sin prisas.

De allí nos fuimos al Bobo hotel a conocer a una amiga (por cierto, que el hotel es chulísimo y es altamente recomendable). Y después estuvimos curioseando entre las tiendas de ropa de diseño y sobre todo, disfrutamos en la librería Prometeo, que es justo la librería que todo aquel que alguna vez ha soñado con tener una, le gustaría tener. Se la recomiendo a todo el que disfrute sumergiéndose entre libros. En otras entradas, hablaré también de otras que hay repartidas por todo Buenos Aires, pero ésta por ser la primera, quizás, es una de mis favoritas.

Despues comimos en una pizzería que había por allí, en una terraza en la primera planta con unas vistas del barrio muy chulas.

Por la tarde, estuvimos de tiendas hasta que agotados regresamos al hotel.

Comentarios

Entradas populares de este blog

MÁS FOTOS DE LOS ARROZALES

Dazhai es el nombre de todo el valle, y nuestro hotel estaba en la aldea de Tiantou. La subida hasta el hotel fue de infarto. Recuperamos fuerzas con el auténtico arroz al bambú. Delicioso. La carta de otro hotel en el que también picamos algo, exhaustos. La cantidad de hoteles que hay a lo largo de la montaña es increible, y estaban construyendo muchísimos más. Llegamos a ver un funicular de lejos, en otras montañas, y sospecho que eran de Pinghan pero no lo aseguro. Algunos turistas fotografiándose con los trajes típicos de la zona. Parece ser que es una práctica muy extendida entre el turismo nacional: La habitación del hotel ( www.jinkenghotel.com ): Ciertamente los colchones más duros que he probado en mi vida. Sin embargo, alcancé la colina del hotel, tan exhausta, que me dió igual. Además, el anochecer y el amanecer del que pude disfrutar en este hotel, así como su hospitalidad, y comida, creo que no lo olvidaré jamás. ...

VENTA LA RATA EN TOTANA (MURCIA)

Aunque no tengo fotos de todo lo que comimos, puedo asegurar que nos hartamos, sobró y lo disfrutamos. Fue una sorpresa agradable porque esperaba encontrar una comida típica de la zona pero mal presentada y no solo encontré que era deliciosa sino que encima estaba dispuesta con un mínimo de gracia y, por ejemplo, en el caso de las ensaladas, con un toque de originalidad. No me gustó el local en sí, porque no deja de ser una nave gigante (la usan también para bodas, en sus orígenes era un típico ventorrillo murciano que aún se ve a la entrada y poco a poco fueron ampliando) pero el entorno de sierra, suple en parte esa deficiencia. Lo recomiendo para ir en familia, a buen precio, y con el ánimo de comer bien y en abundancia. Así que ¡ojo! con pasarse pidiendo a no ser que seais de buen comer, ¡que al menos, el camarero que nos atendió a nosotros también debía de serlo y no tenía hartura para seguir ofreciéndonos y tomando nota!

NAOSHIMA, MI PARAISO PARTICULAR

Para los amantes de la arquitectura de Tadao Ando, para los amantes del arte contemporáneo, para cualquiera que desee disfrutar de unos días de paz rodeado de belleza, Naoshima es su lugar. Claude Monet, Walter de Maria y James Turrell son tres de los artistas con una importante presencia en la isla. Mínimo yo recomendaría una estancia de dos días y tres noches para poder disfrutarla plenamente, pues prácticamente se puede ir caminando o en bicicleta a todas partes. Lo ideal es  que el clima sea soleado, no demasiado caluroso ni, por supuesto, lluvioso, pues parte del encanto reside, precisamente en pasear entre obras de arte e instalaciones al aire libre.