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DÉCIMOQUINTO DÍA

En nuestro día de regreso a Tokyo, fuimos directamente de la estación central a Yokohama porque sabíamos que si pasábamos por el hotel , nos quedaríamos durmiendo. Al primer sitio que fuimos fue a Chinatown, pues lo estábamos deseando desde que pisamos suelo japonés, pero nos decepcionamos muchísimo y eso que tuvimos suerte de ver una pequeña procesión de un templo a otro que llenó por un momento de colorido las calles.



Chinatown


Comida china


Procesión con su dragón de fuego incluido


Más procesión


Nuestra comida china


El otro plato de comida

Y
a nos habían avisado de que Chinatown era muy cara pero no lo creímos hasta que no lo vimos, los precios de los restaurantes duplicaban e incluso triplicaban los de los de comida japonesa, así que nos acabamos comiendo este menú de extraño aspecto y sabor...en un restaurante en el que no hicieron ningún esfuerzo por comunicarse con nosotros a diferencia de lo que nos había estado ocurriendo hasta ahora, el restaurante se llamaba Yoshu-charo y de verdad, que no lo recomiendo para nada.

Yokohama


D
espués nos dirigimos hacia el Minato Mirai 21 y allí si que flipamos con los rascacielos, esto si que lo recomiendo aunque pille un poco lejos del centro de la ciudad. También recomiendo muchísimo el museo de arte contemporáneo que hay justo detrás. Entramos en uno de los rascacielos, que era un centro comercial de lujo, y pasamos allí toda la tarde porque en el exterior hacía un montón de frío.



Por la noche, fuimos al mirador de la torre Landmark en el 69 piso, en el supuestamente ascensor más rápido del mundo (1000 yenes/persona) y pasamos allí sentados tomando una cerveza un par de horas que nos supieron a gloria porque teníamos los pies destrozados de tanto andar. Las vistas eran una preciosidad, y altamente recomendables.


Parte de la cena


Y para cenar, fuimos unas cuantas plantas más abajo y nos tomamos esta cenita que no estuvo nada mal.

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